Trump cuestiona a la OTAN tras reunión en la Casa Blanca
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, volvió a expresar su descontento hacia la OTAN tras una reunión de casi dos horas con el secretario general, Mark Rutte, en la Casa Blanca. Según Trump, la alianza no estuvo presente cuando más la necesitó, y no lo estará si alguna vez vuelve a requerir apoyo. ¡Menuda declaración, ¿no?
El tema cobró fuerza cuando el propio Trump lo compartió en un mensaje en Truth Social, reiterando su visión crítica sobre la organización militar. “La OTAN no estuvo ahí cuando la necesitábamos, y no estará ahí si la volvemos a necesitar”, escribió. Con esto, cuestiona el compromiso de varios de los países miembros.
Pero eso no fue todo. En el mismo mensaje, Trump lanzó otra de sus frases que, como siempre, levantó polvareda entre sus socios: “Recuerden Groenlandia, ese enorme y un pedazo de hielo mal administrado!”. Esta referencia a sus controversiales intentos por adquirir la isla no cayó bien del todo en Europa.
El encuentro se llevó a cabo en Washington y, como era de esperar, estuvo marcado por diferencias sobre cómo los aliados están apoyando las operaciones militares recientes.
Después de la reunión, Rutte admitió en una charla con CNN que Trump se mostró “claramente decepcionado” con la OTAN, aunque resaltó que el presidente mantuvo una actitud “receptiva” durante la conversación. “Es cierto que no todas las naciones europeas cumplieron con sus compromisos. Entiendo perfectamente su decepción”, afirmó Rutte, lo que pareció darle la razón a Trump en sus críticas a los países que no respaldaron las operaciones militares contra Irán.
El procedimiento para que EE. UU. deje la OTAN
La National Defense Authorization Act (Ley de Autorización de la Defensa Nacional) establece que el presidente de EE. UU. no puede desvincularse de la OTAN sin seguir un procedimiento. Esta ley, aprobada en 2024 durante el mandato de Joe Biden, implica que la posibilidad de abandonar esta organización, que se acerca a sus 75 años desde la fundación, ni siquiera había estado en agenda por más de siete décadas.
La misma ley estipula en su artículo 1250A que el presidente debe consultar previamente a las comisiones de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes y del Senado, notificando cualquier decisión sobre una posible salida con 180 días de antelación. ¡Vaya burocracia, eh!
Sin embargo, esto no quiere decir que Trump esté acotado. Podría intentar salir de la OTAN saltándose al Congreso, así como hizo con la invasión a Irán. En ese caso, los congresistas podrían llevar el tema a la Justicia para revertir cualquier decisión que consideren inapropiada, tal como ha sucedido con aranceles impugnados por la Corte Suprema.
EE. UU. y el 60% del gasto militar de la OTAN
Dejar la OTAN no es solo un tema de palabras. Si EE. UU. decide retirarse, significaría la salida del 60% del gasto militar de la organización. En 2025, los norteamericanos gastaron cerca de u$s980 mil millones, mientras que toda Europa y Canadá apenas alcanzaron los u$s657 mil millones. Impactante, ¿verdad?
En la actualidad, EE. UU. tiene aproximadamente 90.000 efectivos desplegados en Europa, distribuidos en más de 40 bases que van desde Groenlandia hasta Turquía. Esa presencia es un claro indicador del peso que tiene Washington en el esquema defensivo de la OTAN.